Cada mañana cerca a las 7: 30 am las aulas de todos los colegios del Perú se ven invadidas por niños, adolescentes y jóvenes que esperan la llegada de seres humanos que día tras día ofrecen de su tiempo, sus conocimientos, aventuras y diversiones.
Personas cuyos rostros reflejan entusiasmo, sonrisas que reflejan ternura y confianza, miradas llenas de amor y paciencia aunque algunas veces la dureza y la frialdad de sus ojos atemorizan al inquieto y travieso estudiante.
Cuando éramos niños hablábamos, pensábamos como niños y ahora que somos “grandes” recordamos la labor loable que realizaron, realizan y realizaran aquellos seres humanos grandiosos a los cuales les llamamos maestros, profesores, docentes o educadores, personas de gran valor que dedicaron de su juventud para estudiar, para formarse en esta gran profesión.
Una profesión llena de sacrificios, desvelos, constancia y sobreabundante amor hacia los niños y pasión por enseñar. Y cada uno de estos seres humanos solo exige de cada estudiante llegar hacer el mejor en todo. Por eso, esta celebración ingresó al calendario cívico peruano en 1953 durante el gobierno del General Odría. La fecha elegida fue el 6 de julio porque el 6 de julio de 1882, don José de San Martín creó la primera Escuela Normal de Varones con el fin de mejorar la calidad de la instrucción pública.
El 6 de julio de cada año se celebra y festeja en todas la instituciones educativas del Perú, el “Día del Maestro”, para rendirle homenaje por su labor de paz y misión de amor.
Son nuestros maestros y maestras que desarrollan una importante labor en los colegios de la ciudad y los colegios que se encuentran en la zona rural del País. Sin embargo muchos de estos maestros y maestras comenten actos que son repudiables y que se han convertido en el pan de cada día de las portadas de periódicos y programas de noticias.
Acaso estos mal llamados maestros y maestras no piensan en el daño que puedan causarles aquellas inocentes criaturas que solo esperan recibir una dulce mirada de amor y ternura, y saber que podrán cogerse de aquellos brazos protectores pero que están llenos de malicia.
Y son estas personas quienes desprestigian y destruyen la imagen del verdadero maestro peruano.
Envianos tus experiencias ocurridas en las aulas al correo electrónico info@planetaeducativa.com y serán publicadas en nuestro portal.

